Errores más comunes en el cuidado de la piel en verano y cómo evitarlos
El verano es una de las estaciones más desafiantes para la piel. El aumento de la radiación solar, el calor, la transpiración y el cloro de la piscina, generan un estrés constante en la barrera cutánea. Como consecuencia, la piel pierde más agua, se inflama con mayor facilidad y responde peor a los procesos naturales de reparación y regeneración.
¿Cuáles son los errores más comunes en el cuidado de la piel en verano?
Entre los más comunes del cuidado de la piel en verano, se encuentran: limpiar la piel con productos agresivos o realizar doble limpieza AM y PM todos los días, dejar de hidratar por miedo a la sensación pesada, usar el protector solar de forma incorrecta o no reaplicarlo cada 2 - 3 horas, eliminar antioxidantes de la rutina, como la vitamina C por miedo a que “manche”, o también sobrecargar la piel con demasiados activos.
Todos estos errores tienen algo en común: debilitan la barrera cutánea, dejando la piel más sensible y vulnerable al daño solar, a la inflamación y al envejecimiento prematuro. Es en este contexto donde comienzan a aparecer rojeces, picazón, brotes o manchas.
A continuación, te contamos cómo evitarlos con rutinas simples y bien pensadas.
¿Cómo limpiar la piel en verano sin dañar la barrera cutánea?
Durante el verano, la piel acumula transpiración, sal, restos de protector solar y partículas contaminantes. Limpiar es fundamental, pero debe hacerse de forma suave. Los limpiadores agresivos pueden debilitar la función barrera y aumentar la pérdida de agua. Optar por fórmulas delicadas, como agua micelar, jabones syndet o geles para piel sensible, que permiten limpiar sin arrastrar los lípidos naturales de la piel.
¿Por qué es importante usar antioxidantes de día en verano?
La vitamina C no mancha la piel; al contrario, es uno de los antioxidantes más estudiados y efectivos. Su uso diario ayuda a neutralizar los radicales libres generados por la radiación UV, disminuir la inflamación y prevenir manchas y envejecimiento prematuro. Además, mira este dato: los antioxidantes potencian la eficacia del protector solar.
¿Es necesario hidratar la piel en verano aunque haga calor?
Suspender la hidratación en verano es un error frecuente. El calor y la radiación aumentan la pérdida transepidérmica de agua (TEWL), debilitando la barrera cutánea. La clave está en elegir texturas ligeras, con activos humectantes y reparadores, incluso con antioxidantes y eso la hace aún más completa.
¿Cómo usar correctamente el protector solar en verano?
Usar un protector de amplio espectro (UVA y UVB). Fíjate que aparezcan estas siglas en el envase. Aplicarlos en cantidad suficiente y reaplicar cada 2–3 horas, es esencial. Estudios muestran que la mayoría de las personas aplica sólo entre un 25 y 50 % de la cantidad necesaria, reduciendo de forma significativa la protección real.
¿Por qué la rutina nocturna es clave para reparar la piel en verano?
Durante la noche, la piel entra en su fase natural de reparación. Acompañar este proceso con una crema hidratante o nutritiva adecuada ayuda a restaurar el daño acumulado durante el día, especialmente tras la exposición solar.
El cuidado de la piel en verano no consiste en hacer más, sino en hacerlo mejor. Rutinas simples, productos bien formulados y decisiones informadas permiten proteger la barrera cutánea y prevenir el daño a largo plazo. En CELIV creemos que una piel equilibrada responde mejor al sol y envejece de forma más saludable.